El día que el frío le devolvió la cordura

octubre 17, 2018
Miriam Gimenez

No, no soy Miri. Ella no traería un título tan lúgubre ni sería tan pesimista. Los que la sigáis en redes o tengáis la enorme suerte de formar parte de su vida, sabréis que soy la morena de los mil pintalabios que la acompaña en la mayor parte ( por no decir en casi todas) sus locuras.

Hoy necesitaba escribir, que alguien leyera lo que sentía, y Miri ha decidido cederme su blog. Al fin y al cabo, ¿quien si no las amigas son las que pueden estar siempre ahí?

Es miércoles y aunque ya casi asoma el fin de semana, escucho Morgan ( si no la habéis oído, hacedlo please) y me he puesto una copa de vino. Vino en miércoles porque hoy ha sido uno de esos días llenos de catastróficas desdichas, todos lo tenemos.

También es un día de llegar a una casa cada vez más fría en la que solo me recibe un ser de cuatro patas que me adora, pero en la que no hay nadie más. No voy a hablar del desamor, de la tristeza de una ruptura que aún parece que colea en el fondo de mi cabeza, y de otras cosas más. Porque mi único propósito es que tú, que seguramente me lees y has llegado a una casa fría muchas veces donde te hace falta un abrazo que te quite los malos, sepas que te tienes a tí misma. Durante mucho tiempo me odié y me maltraté porque me culpaba de haber perdido tanto en tan poco tiempo. Pero un día me dí cuenta de que somos nosotros mismos los que debemos amarnos más que a nadie en este mundo. Porque nosotros somos los que nos vamos a perdonar siempre. Porque somos nosotros los que tenemos la capacidad de sanar, de volar desde lo más bajo a lo más alto y somos nosotros los que jamás nos fallaremos.

Por eso te escribo a tí, que eres feliz y te lo mereces. A tí, que hoy has tenido otro día de mierda, o te escribo a tí que te aburres y estás leyendo los pensamientos de una desconocida. Quiérete por encima de todo. Como decía Extremoduro, ama, ama y ensancha el alma.

Los días malos pasan. Pero nosotros y los que nos quieren nunca lo haremos. Somos tan eternos como nuestra capacidad de pensar que tal como hoy la noche es negra, mañana saldrá el sol y tendremos 24 horas para cambiar el rumbo de nuestras vidas, encontrar a nuestra media naranja, bailar desnudas en el salón de casa nuestra canción favorita, o beber una copa de vino.

Brindo por ti. Para que, estés donde estés, la vida te lleve siempre a donde tengas que llegar, pese a todo. Al fin y al cabo, las nubes negras también forman parte del paisaje.

Encantada de conocerte,

S.

2 Comments. Leave new

Querida “desconocida”,
Gracias a dias así salvamos a muchos y no te imaginas lo increíble que ha sido brindar contigo hoy. Hay cicatrices que no solo nos hacen más humanas, nos hacen más puras. Por ellas, por ti, por Miriam y porque los pintalabios funcionan más que un paraguas en este tiempo.

Gracias por enseñarme una gran verdad, “Curame tiempo… “

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Querida “desconocida”,
Gracias a días así salvamos a muchos y no te imaginas lo increíble que ha sido brindar contigo hoy. Hay cicatrices que no solo nos hacen más humanas, nos hacen más puras.
Por ellas, por ti, por Miriam y porque los pintalabios funcionan más que un paraguas en este tiempo.

Gracias por enseñarme una gran verdad, “Cúrame tiempo… “

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