Otra vez, si.

abril 11, 2019
Miriam Gimenez

Look what you made me do, I’m with somebody new. Ooh, baby, baby, I’m dancing with a stranger..” (Sam Smith – Dancing With A Stranger)

Esta es la canción que ahora mismo suena cuando empiezo a redactar este texto, en un tren cogido en Viena de camino a Praga.

HOLA, I’m back. Otra vez, si. Vuelvo a tener que escribir esas palabras casi casi un año después. Y es que, de nuevo, siento que he vuelto.

Es curioso que diga eso cuando el orden de cosas que me han pasado desde que empezó el año ha sido sin duda, desconcertante. Mi 2019 no empezó como yo esperaba, me encontré durante muchas semanas con una bomba atómica en el estómago, personas que quiero pasaron por el hospital, y el estrés volvió a mi vida. Entre tanto, perdí tiempo de estar con mi familia, con mis amigos, y el tiempo que pasaba conmigo misma no era lo que tenía que ser. Vamos, un cuadrito.

Recuerdo una conversación con mi amiga Ana, en la que no hacía más que repetirme: Miriam, priorizate, priorizate, priorizate. Y yo recuerdo que pensaba: ¿pero como? Si hago todo lo que me apetece. Ajam, aquí está el problema.

¿Os ha pasado alguna vez, esa sensación de que haces todo lo que quieres pero en realidad te falta algo constantemente? Claro, pues es que resulta que la que faltaba era yo.

Yo disfrutando de verdad de la compañía de mis amigos, en especial a mis amigos de toda la vida, que los tenía un poco abandonados (Farías, os quiero). Yo quedándome a dormir en el sofá de mis padres solo para estar con ellos 1 hora después de cenar, que los mimos de papá no se pagan con dinero. Yo emborrachándome en Logroño y riéndome hasta que casi me estalla la tripa. Yo disfrutando de la mejor fiesta de la historia (qué organizarla casi no me dejaba hacerlo). Yo echándole cojones. Yo conociendo otro Madrizzz. Yo estando aquí sentada de camino a una de las mejores ciudades del mundo teniendo enfrente a dos de esas amigas incondicionales que solo con estar, me hacen sonreír. (Como muchas otras que no mencionó, pero están)

Y es que creo que a veces no somos conscientes de que hay hechos, personas, situaciones, lugares.. momentos que hacen que perdamos una parte de nosotros. Y joder, que no es tan malo, porque luego, cuando nos recuperamos.. solo queda bailar.

Y eso, que me siento muy yo.

Muy de bailar en mi casa en pijama a las 11 de la noche sin que nadie mire, muy de hacerme 183738 fotos de postureo (porque lo son pero a mi me gustan, y punto). Muy de cocinar platos para sorprender, muy de volver a coger autobuses aviones y coches con o sin destino. Muy de pasar un día de limpieza + mercado + netflix a solas conmigo misma y disfrutarlo de verdad.

Muy de priorizarme. Welcome back Miriam.

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